Fundación

La historia cuenta que Santa Bárbara de Agua Blanca posee 2 fechas de fundación según indicios realizados: En el año 1.716 cuando padres capuchinos andaluces tratan de colonizar junto a la etnia Atures quienes por rebeldía incendian el pueblo y se fugan a las montañas, Volviendo a su vida nómada, sin ninguna adoración, ni falsa ni verdadera, viviendo como irracionales, sin trato ni usos humanos, sin casa en que vivir, sin razón para entender, ni entendimiento para razonar, sin espera para responder. Andaban desnudos, y para su alimentación se contentaban con raíces de la tierra y pescados de las lagunas, caños y el río. Años después específicamente el 29 de noviembre de 1.725 Fray Francisco Miguel de Olivares y Fray Marcelino de San Vicente con 233 indios de las etnias Achaguas, Atapaymos, Guaricos, Guaqueríes, Otomacos, refundan el pueblo bautizándolo con el nombre de Santa Bárbara de Agua Blanca en honor a la mártir protectora de los incendios y las tempestades. Aproximadamente a los cuatro meses de fundada, los indígenas colonizadores se fugan nuevamente, a pesar de los esfuerzos realizados no se logró el regreso, quedando muy reducido el número de habitantes, con solo algunas familias de indios ya cristianizados que voluntariamente se habían agregado, así como también algunos blancos, mestizos, pardos y negros
Para el año de 1.758 solo habían 328 habitantes, población que fue en ascenso paulatinamente, tierra cálida, mágica, con gente amable, talentosa, artistas por doquier, con muchas habilidades y destrezas únicas que desde su fundación ha construido un pasado lleno de historia, tradiciones, folklore, religión, mitos, leyendas y creencias, con un próspero futuro llamado turismo comercial esotérico. Tierra legendaria cubierta de montañas, cerros y llanos que apenas contaba con una población de casas dispersas de bahareque pero con vida propia en agricultura y un comercio industrial rústico como la cal, la alfarería, aserraderos, trapiches para el papelón y alambique en la actualidad llamada a secas Agua Blanca, cuenta con 21.625 habitantes, 44 comunidades organizadas en consejos comunales, considerada el primer Municipio del Estado Portuguesa bajo la excelente gerencia del burgomaestre Antonio Primitivo Cedeño y su equipo, quienes trabajan arduamente día a día para lograr su consolidación como ciudad.